
Reimpresión de la ficha de un ladrón chileno de los años 40 y de textos que son variaciones de la frase hecha, tristemente célebre.
El penitente supendido en la imagen, el rostro en la fotografía...es extraño que no pueda dar noticias de la amenaza, del sudor, del robo, la palpitación, las manos llenas, la emboscada.